Más luces que sombrasMarco Enríquez-Ominami ya pasó de mero candidato testimonial a serio contendor por el sillón presidencial. Sin duda, un mérito. Ahora debemos preguntarnos qué tan bien responde a nuestros criterios de desregulación, agilidad en el inicio de emprendimientos, y baja tasa impositiva. A continuación
Chile Liberal examinará las principales propuestas del ex-díscolo, y argumentaremos que MEO, siendo social-demócrata, es quien mejor encarna las propuestas de nuestro sitio.
En el plan económico de MEO se observan tres grandes características: impuestos pigouvianos (malos), privatización de empresas del Estado (lo que nos excita), y una desconcertante subida y rebaja, respectivamente, de impuestos a las personas y a las empresas (lo que nos deja perplejos). Esto último merece gran atención.
MEO no quiere que fumemos ni que bebamos
El economista Arhtur Pigou propuso enfrentar las externalidades negativas de ciertos comportamientos de consumo aplicando un impuesto (ver
impuesto pigouviano). Para financiar los costos de salud que genera el consumo de alcohol, Pigou argumentó que se debe cobrar un impuesto a dicho producto, cuya recaudación se destina a cubrir costos de salud. MEO toma este concepto y postula, de rompe y raja, aplicar un aumento de 10% al alcohol y tabaco.
MEO, escúchame culiao: NO. Yo tengo derecho a beberme una copa de vino para amenizar los quesos, que ya están ferozmente distorsionados, y no tengo por qué hacerme responsable de los huevones que se empinan una garrafa de pipeño porque no saben beber como gente civilizada. Además, con esto incentivas la producción casera de alcohol (hacer chicha es fácil), con sus nefastas consecuencias, y peor aún, el mercado encontrará formas de producir y vender alcohol con más grados alcohólicos y más baratos, ¿cachai? En cuanto al tabaco, no tengo opinión, porque salvo el consumo ocasional de cannabis (con vaporizador), en lo personal no fumo, porque sé que es perjudicial para la salud. El fumador además debiese costearse por sí mismo su propia cobertura médica. Por ejemplo, cuando yo acordé mi póliza, fue con el compromiso de que no fume tabaco. El mercado de los seguros de salud puede ser mucho más eficiente en combatir el "vicio" que el poder intimidador y represivo del Estado.
El alcohol en cantidades moderadas es benéfico para la salud. Cobrar más impuesto por el vino es como subirle los impuestos a la leche (chucha, verdad que eso ya lo hicieron). Estos impuestos son una mala idea y esperamos que MEO desista, o que la Oposición a su gobierno (es decir, todo el Congreso) impida este gravamen insolente.
El acto sacrificial de las Vacas Sagradas
En el video que podrán ver al final de este artículo, escucharán varios datos muy interesantes. Por ejemplo, ahora todos critican (porque son huevones) la privatización del agua y de las sanitarias (no falta el pelotudo que cree que el agua es "gratis") que impulsó Frei-Ruiz Tagle. El Estado ha mantenido una pequeña parte de las sanitarias, y aplica un impuesto a la parte privatizada, con lo que el fisco ha recaudado lo mismo que cuando era el Estado el dueño exclusivo estas empresas. "¿Aaahh?", balbucean, con cara de huevones (la de siempre), los socialistas. Claro, el Estado es despilfarrador, es torpe, y para mover un dedo, necesita una comisión de 10 personas mientras tres giles siguen robando igual. Al entregarle la concesión a los privados, la necesidad de lucrar comienza a prescindir de todo lo ineficiente. Tiene sentido privatizar los medios de producción del Estado. Las sanitarias fueron privatizadas por Eduardo Frei-Ruiz Tagle, quien increíblemente ahora muestra aversión a las privatizaciones y reniega de su pasado. El único, el
ÚNICO que ha manifestado la intención de privatizar, ha sido MEO.
El candidato de cabellera sexy ha propuesto privatizar 10% de Enap y 5% de Codelco, y vender Televisión Nacional de Chile. Es uno de los grandes misterios de la administración de nuestro país el saber qué chucha hace Enap. Si no somos productores de petróleo, ¿para qué tenemos una empresa donde los trabajadores perciben sueldos 5 veces por sobre la media nacional? Algunos arguyen razones estratégicas. Seguro. Enap sólo sirve para fomentar el clientelismo y actúa como preciado botín de guerra que obtienen los ganadores de la elección presidencial. Los puestos de esta "empresa de todos" se reparten por afinidades políticas. Como Enap no produce nada, es gente como tú la que paga impuestos para que otros, sentados en su poto y haciendo nada todo el día, sin mérito alguno, reciban sueldos por mamar de la ubre de la Vaca Sagrada. Enap debe privatizarse. MEO al menos propone vender una parte. Algo es algo.
Ni hablar de Codelco. Esta otra "empresa de todos", que en realidad es de la Concertación, tiene como objetivo este año no ir a pérdida. Si no fuese por el molibdeno, estaría hace rato causando estragos. En el paquete reactivador del ministro Velasco, ya le asignaron 1.000 millones de dólares para que no se vaya a pérdida. Es evidente que Codelco debe seguir privatizándose porque su ineficiencia ya ha tomado ribetes de escándalo. La nominación de sus ejecutivos, cuestión meramente política, es un acto obsceno.
Tal como explicamos en el caso de las sanitarias, en que quedándose con una pequeña porción el fisco recauda más, el candidato-estrella-de-TV hará muy bien en reducir la participación del Estado en estas empresas. Preferiríamos sacrificar a las Vacas Sagradas, pero los socialistas son demasiado brutos como para entender algo tan simple. Es mejor, como en otros departamentos de la vida, ir poniéndola de a poquito.
Subir para bajarEs bueno bajar impuestos a las empresas. Claro. Piensen en el caso del "Tigre Celta", Irlanda (que ahora es un minino fétido y desnutrido, por acción concertada de sus políticos y banqueros). Mientras la media de impuestos a las utilidades de las empresas en Europa bordea el 35%, en Irlanda era un 12,5%. Intel, Microsoft y Oracle, por nombrar sólo algunas empresas, se fueron de inmediato a la isla. Crearon tantos empleos que Irlanda pasó a ser uno de los países más ricos del mundo. Cuando la Unión Europea le dijo a Irlanda que abriera los ojos y que reconociera que ya no era un país pobre y que subiera los impuestos, los irlandeses prefirieron salirse de la UE. Uno de los pilares del renovado Tratado de Lisboa fue garantizar libertad tributaria a Irlanda. Esto es, nuevamente, algo incomprensible para el
Homo socialistus. Para el votante de izquierda, es un axioma el que el Estado debe subir impuestos para así repartir los recursos. Los liberales sabemos mejor que el propio mercado asigna las utilidades mejor que un ente centralizado (esto se llama chorreo o
trickle-down economics)
Si el Estado deja de cobrarle impuestos a las empresas, el dinero sigue circulando en la economía. Una empresa con mayores utilidades puede innovar más o generar mejores puestos de trabajo. Puede subir sueldos a los trabajadores. Puede ser más competitiva, lo que beneficia a los consumidores. Cuando el Estado saca este dinero de circulación, queda la cagada: lo reasigna mal, o los dineros se roban (perdón, se "desvían", como dijo Ricardo Lagos).
Lo que propone MEO es bastante extraño. Actualmente el impuesto es de 17% de tasa fija sobre la renta imponible. MEO asegura que quiere subir el impuesto a las empresas, para así ganarse aplausos de las tribus de
Homo socialistus. Para ello, propone un 17% sobre las utilidades devengadas, más un 13% sobre las utilidades distribuidas, con lo que suma un aumento a 30% de impuesto, lo que se lleva una ovación de la izquierda. Para no quadar mal, además, lo compensa con una rebaja de 40% a 30% en impuesto a las personas.
Pero si examinamos con cuidado, notamos que el impuesto a las utilidades puede imputarse como crédito en el pago del impuesto a la renta de las personas. O sea, al propietario de una empresa le suben el impuesto pero como a su vez lo usa como crédito al pagar su impuesto personal, esto significa que en la práctica le aumentan el crédito para que pague menos impuestos. O sea, un tongo. MEO nos dice que va a subir impuestos, pero en realidad hace exactamente lo contrario.
Como MEO no dice ni "mu" sobre la elusión de impuesto (es fácil crear entes ficticios para no pagar nada), en la práctica MEO está dejando al fisco recaudando menos. Ojo: esto es sólo una buena noticia si es que el gasto fiscal disminuye. El rampante aumento de los programas sociales que deja Bachelet, sin duda su más penoso legado, tiene que financiarse de algún modo. Las reformas de MEO apuntan en la dirección correcta, pero siempre y cuando mantenga como objetivo el superávit fiscal. Para ello, es inevitable que revierta muchas de los planes de Bachelet.
Bueno, no nos vamos a referir sobre la privatización de TVN. No concibo que alguien defienda semejante derroche de dineros públicos.
MEO en su momento abrió una pequeña empresa, una productora audiovisual, y sin duda sabe los beneficios de trabajar en una economía ágil y de bajos impuestos. Quizás ha asociado la mafia de TVN frente a su pequeña productora, con los carteles que controlan las Vacas Sagradas versus los contribuyentes. De ahí ha concluido que deben privatizarse. El plan aquí analizado parece demostrar que el candidato-galán adquirió experiencia en sus aventuras emprendedoras. Lo que nos parece muy bien. Plasmar esta experiencia en la arena política es lo que complace a
Chile Liberal.
Lo paradójico de todo esto es que, por lo explicado anteriormente, el mayor beneficiado con los planes de MEO es nada más ni nada menos que... el candidato-magnate, Sebastián Piñera.
Nuestro sitio recomienda el siguiente video con un análisis independiente y honesto.