domingo, 3 de junio de 2012

Un saludo a la Reina Isabel II en su jubileo de diamante

Los irlandeses del sur dicen que ellos son una república porque Inglaterra es una monarquía. En Chile Liberal compartimos este espíritu recalcitrantemente republicano, y seguiremos así por siempre. Pero esto no es óbice para que nos unamos a los súbditos de la Reina Isabel II, quienes en estos momentos salen en masa a celebrar el sexagésimo aniversario de la coronación de Elizabeth Regina, jefa de Estado no sólo del Reino Unido de Inglaterra, Escocia, Gales, e Irlanda del Norte, sino además de Canadá, Australia, Nueva Zelandia, entre muchos otras naciones.

Esta es una ocasión para que los ingleses celebren su identidad nacional al exaltar las instituciones que aún persisten después de siglos de historia. Su país pasó de ser una potencia mundial a un modesto quinto lugar, y con la irrupción de Asia seguirá cayendo, han asumido esta realidad con su característico talante flemático, sabiendo que a pesar de todo son herederos de una rica tradición, y de una institucionalidad tan sólida como admirable — a veces, incluso, desconcertante—. Todo lo que han pensado sus más notables luminarias, lo que han investigado sus científicos,  y lo que han creado sus artistas ha repercutido en todo el planeta, llegando incluso a ser la esencia de la cultura universal.

El país por estos días pasa por una crisis mayor, si bien menos dramática en la realidad que durante el Jubileo de Plata, en 1977. Y en este punto queremos detenernos. Durante el Silver Jubilee, el desbocado sindicalismo británico puso al país de rodillas. El desempleo arreciaba y la respuesta era irse a huelga:  el país fue paralizado, la basura se apilaba en las calles, al extremo que incluso las funerarias dejaron de trabajar y los cadáveres se podrían sin encontrar sepulcro. Si le añadimos las nacientes tensiones raciales más el pánico que infundían los terroristas católicos del IRA, sin olvidar las revueltas en Irlanda del Norte, notamos que el caos fue total. Gran Bretaña era el "hombre enfermo de Europa". En este contexto irrumpió la implacable frialdad de la Dama de Hierro logró restablecer el orden, tanto así que cuando Margaret Thatcher abandonó el poder, el país era el menos sindicalizado de Europa. Su victoria —aunque pírrica— sobre los mineros, y su golpe demoledor al terrorismo irlandés, son un ejemplo a seguir.

La situación desesperada de los 70 fue además el escenario propicio para que surgiera el punk y sus niños símbolos, los Sex Pistols, quienes con su estridente tema "God Save The Queen" capturaron el zeitgeist de aquellos años. Durante la semana del jubileo de plata, el mítico programa Top Of The Pops, por única vez en su historia, no anunció el número 1 de la semana, ni tampoco lo hizo ninguna emisora. Insultar a la reina era antes, como hoy, un tabú. Fue uno de los rarísimos casos de censura en Gran Bretaña  (anteriormente, el tema Je t'aime non plus del francés Serge Gainsburg también fue censurado, ya saben: "No sex please, we're British").  

La diferencia entre aquel jubileo y éste es que hoy nadie cuestiona a la monarquía (bueno, excepto los punks). Isabel II ha sido una monarca a la altura de las circunstancias. No obstante los escándalos, gracias al matrimonio de William y la princesa Catalina (indicación de la Reina: no llamarla Kate, sino "Catherine"), la monarquía ha cobrado nuevos bríos y goza de mejor salud que nunca. El país vive una crisis devastadora, pero el matrimonio del príncipe y el Jubileo de diamante quizás den el golpe anímico que los súbditos necesitan para ponerse de pie. El ambiente que percibo en estos momentos, al ver Sky News, es de algarabía total.

A pesar de los disturbios el año pasado, el Reino Unido vive en calma, y una de las señales que los británicos son gente civilizada es que durante los desórdenes una mayoría aplastante del público exigía más mano dura: 78% apoyó uso de gas lacrimógeno, 82% pedía toque de queda, 90% quería más guanacos (ver fuente). En deprimente contraste, en Chile se arguyen todo tipo de retorcidas necedades para justificar a los encapuchados, las tomas de caminos, los pirómanos y el sitio de ciudades, se cuestionan las bombas lacrimógenas o la adquisición de carros lanza aguas. Bueno, al final del día, la diferencia es que el primero es un país democrático e institucionalizado, y el segundo una república bananera que sufre una eterna adolescencia.

En una república todos somos iguales, y la soberanía reside en el pueblo, formado por ciudadanos. En una monarquía, la reina es la soberana, y el resto son sus súbditos. Por el respeto que su cargo comanda, le debemos a Elizabeth II una reverencia, por ser ella la encarnación misma de los británicos, y la felicitamos por estas seis décadas en el trono, siendo el pilar de su país. En Chile, país donde no conocemos el respeto, nuestro gesto parecerá extraño a algunos, pero se lo debemos por nuestra admiración hacia aquella pequeña pero grandiosa nación. Aunque no por eso, vamos a dejar de escuchar a los Sex Pistols:

God Save The Queen


viernes, 25 de mayo de 2012

¿Qué recomienda Andrés Velasco?


La presentadora dice que lo importante no son las medicas ("policy"), sino la política ("politics"), y continúa diciendo que lo difícil es acercarse a la comunidad y obtener el mandato popular para poner en práctica la política que necesitamos. Luego, nos presenta a Andrés Velasco, el hombre que le llevaba la billetera a Michelle Bachelet, y que ahora —por fin— se ha lanzado con todo a la arena política a dar la pelea.

El ex ministro plantea cosas de extraordinario interés, sin abandonar el sentido del humor ("there's no such thing as an expansionary fiscal contraction"). Lo primero es que los latinoamericanos tenemos más experiencia que ningún otro contienente sobre crisis económicas. A partir de eso, Velasco nos entrega 7 observaciones:

1. El problema de la moneda única europea es el modelo económico-político erróneo. La idea era que los indisciplinados del Mediterráneo por fin aceptarían las reformas necesarias gracias a la "camisa de fuerza" del euro. Velasco nos recuerda que eso hicieron las dictaduras militares de Chile, Argentina y Uruguay en los 70 con el tipo de cambio fijo, que todos sabemos terminó con la devaluación, y en especial en Chile, el colapso total de la banca en 1982, que hundió al país en la peor crisis de su historia. Argentina reincidió con la paridad nuevamente en 1991, y colapsó, por supuesto, nuevamente.

Velasco destaca que cuando un país hace esto comienza a recibir dólares fácilmente, y cuando estamos flotando en divisa, ¿alguien quiere reformas? No, nadie, por eso los PIIGS no reformaron nada, ni los sudamericanos, y en ambos la única salida es una devaluación.

2. Esta crisis no es tal. La esencia de una crisis es la interrupción repentina de flujos de capital. Cuando esto ocurre, si los países ya sufren de un gran déficit de cuenta corriente, quedan expuestos. Pero a los PIIGS nadie ha dejado de prestarles dinero. Los alemanes no pararon de entregarles plata.

3. Ojo con la tasa de cambio real. Tal como en América latina, los europeos han visto una apreciación de su tasa de cambio. Y una depreciación larga implica necesariamente tocar la tasa de cambio nominal. 

Velasco relata a la audiencia como en mayo de 1982 el general Pinochet declaraba que sobre su cadáver se devaluaría el peso chileno, fijado a $39 dólares. Para demostrarlo, reduciría 10% el sueldo del sector público. Al mes siguiente, la moneda chilena ya estaba devaluada. El 2001, Domingo Cavallo en Argentina decía que su moneda no sería devaluada y que rebajaría 10% el sueldo del sector público. Ese año, colapsó Argentina.

4. Son muy raras las "recuperaciones fénix", o sea, sin crédito. Velasco da el ejemplo de México durante la "Crisis Tequila". Pero México con una moneda devaluada puede exportar mucho a EEUU. Es una excepción. Los bancos europeos tienen mucho dinero pero se niegan a prestarlo, y sin crédito no hay recuperación.

5 ¿Cómo hacer que los bancos vuelvan a dar crédito? Saquen los riesgosos bonos del gobierno de los balances de los bancos comerciales. Cuando los bancos se llenan de papeles del gobierno, el peligro de una corrida bancaria es inminente. El gobierno tiene problemas y le entrega su deduda a los bancos, los bancos tienen problemas y ponen a todo el país en problemas. Esto ocurrió en Argentina con la corrida bancaria (y el "corralito"). Europa está haciendo lo mismo

Los bancos deben estar capitalizados, pero no tan pronto. Velasco cita a Agustín: "Señor, si lo deseas hazme casto, pero no todavía". Pretender ahora empezar a capitalizar los bancos significa que empiecen a vender lo que tienen y a prestar cada vez menos, agudizando la recesión.

6. Política fiscal: sin una moneda propia, con una tasa de cambio apreciada, con contracción de crédito y, más encima ajustes fiscales, es imposible crecer. Se necesitan ajustes fiscales, desde luego, pero no aún.

7 ¿Cómo hacer un ajuste fiscal entonces? Se deben imponer reglas fiscales. O sea, cuando un país se encuentra en la fase expansiva del ciclo es cuando debe ahorrar y poner la casa en orden. Cuando comience la contracción, esos excedentes se emplean para recuperar el crecimiento. Las políticas deben ser creíbles y flexibles, cícilas y flexibles, no como Maastricht, ya que su simplismo hizo que nunca nadie creyese en él, y llegado el momento hasta Alemania lo rompió.

Al relatar esto, Andrés Velasco nos dice que esto último fue lo que lo mantuvo ocupado por cuatro años mientras fue ministro de Hacienda de Chile, lo que "me llevó a ser el hombre más odiado de Chile". Pero cuando colapsó Lehman Brothers, "seguí siendo el hombre más odiado de Chile, pero me odiaron un poco menos".

Los invito a ver el video:

miércoles, 23 de mayo de 2012

Un buen discurso

Mejor que al año anterior, pero la tradición republicana de dar cuenta al país ante el Congreso Pleno continúa siendo un acto bananero

El año pasado comenzamos con mucha antelación una campaña de presión al gobierno de Sebastián Piñera para que respondiera ante quienes votamos por él cuando creímos la promesa de campaña sobre las uniones civiles del mismo sexo. Finalmente, aunque con no poca tensión, sí se logró algo, aunque aún no vemos que el proyecto tenga las urgencias que demanda el sistema ultrapresidencial con anfetaminas en que vivimos.

Pero a la vez, cometimos un error. Creo que empezamos a agitar el ambiente, y luego, el año terminó en un frenesí de marchas que causaron cuantiosos daños e irreparable pérdida de tiempo.

En este sitio no somos agitadores ni mucho menos. Todo lo contrario. Vamos a escuchar atentamente la cuenta que dé el Presidente. Lo haremos incluso tomándonos un té con el dedo meñique alzado (en Chile Liberal somos muy flemáticos) Exigimos, por lo mismo, que los señores parlamentarios, gente generosamente remunerada por nosotros los contribuyentes, al menos mantenga la dignidad que la situación amerita. ¿Es mucho pedirle a los parlamentarios que terminen la avergonzante costumbre de levantar carteles y pancartas o mostrar chapitas con una u otra causa? No está demás decir que ver nuevamente la foto de campaña de Bachelet con el eslogan "Estoy contigo" fue un flashback desagradable. Después del error de resucitar a Frei, ¿realmente van a insistir en traer a otro ex presidente? No pueden ser tan palurdos.

Además, el pésimo hábito de aplaudir exageradamente al Mandatario debe también terminar. No pueden ser tan bananeros. La gente en las tribunas debe ser un poquito más circunspecta. Ante el alicaído respeto que siente la ciudadanía hacia la política, este show de hooligans con curiosas chapitas, vociforeos furibundos y pancartas variopintas sólo sirve para erosionar las instituciones, y cuando en un país se degrada la institucionalidad comienza el mal gobierno, lo que nos afecta a todos. Los políticos debiesen dar un ejemplo, pero no lo han hecho, todo lo contrario, dan lástima.

En cuanto al discurso mismo, quizás fue una bendición que Piñera hubiese estado resfriado. Se veía debilitado. Lo más notorio, si dejamos de lado los anuncios rimbombantes, fue que pidió perdón por sus errores. Sin duda algo necesario.

En este sitio fuimos entusiastas de que el nuevo gobierno tuviese un cariz distinto, que se rigiera por principios de eficiencia, que sus políticas fuesen corporativas, lejos de los oscuros muñequeos partidistas y sus inescrutables lealtades personales. Piñera lo logró. Fundó una verdadera escuela de gobierno que el próximo gobernante deberá reinventar. Los resultados están a la vista, con un país en plena expansión económica, donde abrir una empresa tarda cada vez menos, donde hay trabajo y prosperidad. Por supeusto que se echó encima a los políticos de su propia tienda, pero esa manga de losers está ahora en el gobierno gracias a Piñera, ya que ellos sólos, pasaron 20 años confinados a ser oposición. 

Desgraciadamente, en el discurso asistimos a un festival de bonos y anacronismos patéticos (como oponerse al aborto), pero en general, este fue un Piñera que ya no llegó con la actitud de "salten p'al lao, acá yo me las sé todas", sino que esta vez el Presidente quiso mostrar un lado más humano.

El Mensaje presidencial del 21 de mayo es algo que debemos cuidar. Los símbolos y los ritos sirven para reforzar la identidad nacional y esto está bien que así sea. Un país cuya democracia ha vivido una eterna adolescencia necesita de estas cosas para llegar a ser una democracia consolidada. La tradición democrática y republicana de Chile es larguísima, pero aún no llega a su adultez. Exigir un discurso de calidad (más cercano a los 15 minuto del Queen's Speech que a los discursos de 9 horas de Fidel Castro), y contar con una audiencia respetuosa, serían buenos síntomas de que la democracia chilena por fin empieza a madurar.